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jueves, 7 de septiembre de 2017

No voy a cambiar

Pues nada hoy iniciaba el día con una reflexión desde la cama sobre lo que la gente vomitaba en las redes y no ha podido venir más a cuento, pero esa es otra historia sobre la que ahora no voy a volver. 

(Era ésta: Vosotros creéis que la gente que escribe en redes sociales verdaderamente lee lo que escribe antes de enviarlo y piensa un minuto las consecuencias de enviar esos mensajes (machistas, homófobos, racistas,...). Sí, dichosa la libertad de expresión que es lo más, pero, lo dicho, hay otros muchos derechos en la prelación que igual están un poco más arriba (o más abajo) pero que al entrar en colisión prevalecen. #nomedalavidaparaleertantasandez).

Solo voy a reafirmarme en algunos puntos: 
- en primer lugar, he hecho una apuesta por mi tierra y digo mi tierra que es QUIRÓS, el lugar donde nació mi padre y primero lo habían hecho mis abuelos y los suyos... la verdad es que no sé cuántas generaciones han nacido/vivido/trabajado allí. Mi padre salió hace muchos años de Salcedo y casó en Oviedo con la mujer estupenda que es mi madre, pero aunque siempre vivimos en Oviedo, mis padres, los dos, nos inculcaron el respeto por Quiros y por mis antepasados y doy fe que en mi vida ha habido muchos viejos adorables, es decir, muchos antepasados adorables;
- en segundo lugar, yo no me vendo a nadie. A nadie, ni por nada y menos por dinero, así que el que me acuse de chupar que mire a ver qué ha chupado él o mejor, que no ha chupado para ser el engendro de persona que es. Los que me conocen saben el dinero que me lleva a mí colaborar con la cultura en Quiros y lo poco que le cuesto a nadie. A mí nadie me paga nada ni por ir a la Ultra Trail, ni al amagüestu, ni por escribir en el PDQ, ni por lavar/remendar/planchar los trajes de la Cabalgata (ahí siempre pringo pasta), ni por dar catequesis, ni ir al Mercado quirosán (el año pasado curramos como perras y yo puse el fogón de gas y la bombona que baje de mi casa, por poner un ejemplo), ni por el taller de lectura que con mucho esfuerzo y  mucha ilusión estamos intentando que salga adelante, ... ni por comprometer SIEMPRE A MI GENTE de Oviedo para que nos echen una mano. Así que, VALE YA de decir que me vendo, porque hay muchas formas de prostituirse y yo NO PRACTICO NINGUNA;
- en tercer lugar, escribir en LVT no significa traicionar a nadie, sino DAR VISIBILIDAD al concejo más allá de Valdemurio y la Cobertoria. Y SÍ, puedo hacerlo, porque lo hago bien, porque la gente confía en mí para que cuente sus historias y porque la gente me quiere. Así lo siento y así lo digo y lo escribo, sin pudor y hasta los cojones de escuchar sandeces encima todas gratuiras y algunas desde gente a la que quieres pero que parece que no te conocen de nada, ni conocen tampoco de d;
- en cuarto lugar, me expongo en un muro público que puede leer todo el mundo y con una única excepción yo ni borro a nadie ni bloqueo a nadie, así que podéis leer todo lo que escribo y me trae al pairo lo que opinéis, sí, también tú que me borraste y sigues cotilleando por aquí, alegrándote de los ataquinos que me dan y de los sofocos que me llevo. Solo demostráis lo mezquinos que sois.
Y por último, no voy a cambiar, NO VOY A CAMBIAR, mentalizaros, voy a seguir escribiendo, voy a seguir discutiendo cuando haya que hacerlo, voy a seguir prestando mi muro para diálogo adulto, educado y respetuoso, si no es así, NO TE MOLESTES NI EN LEER. Y no voy a cambiar porque el sábado una mujer me dio las GRACIAS por informar de lo que pasa en el concejo como yo lo hago; el domingo, otra amiga me dijo que cómo no me dedicaba a escribir que era lo mío y hoy, mientras compraba, la sonrisa fantástica de una maestra me devolvió, por un momento, la confianza en el trabajo de la gente honrada y en eso ando.

viernes, 25 de agosto de 2017

Música para la paz.

La tarde del jueves pasado, 17 de agosto, estaba para poca música a la luz de los acontecimientos ocurridos en Barcelona. Pero el numeroso público que acudió hasta Bárzana debió de pensar que qué mejor que castigar la sinrazón y el desaliento que con una de las pocas armas que podrán vencer al terrorismo, cualquier terrorismo, la de la cultura. Y qué mejor fórmula que la de la música que envolvió los más tristes pensamientos y abrigó los dolorosos sentimientos que teníamos todos y cada uno de los presentes.
Aspecto de la Iglesia de San Julián durante el concierto.
Y fue a las 20.00 horas en la iglesia de San Julián de Bárzana, cuando aún la dimensión de la tragedia no estaba confirmada, y de la mano de Pablo Rosales, luthier y vecino de Coañana, que además vivió muchos años en Barcelona y que todos los años se encarga de preparar para los quirosanos una pequeña joya musical. El Arte Clásico Quartet ofreció un concierto bajo el título “América en la Música” y el fantástico día de verano de agosto que, por un momento, se había teñido de oscuridad abrió para devolverle su sentido al mundo.
El programa diseñado por el primer violinista Marián Moraru y por Rosales quería ser un homenaje a América. Pablo había pensado en una noche de música de cine, pero Moraru le propuso que porqué no "América en la música" y de paso hacer así un homenaje a la emigración. EEUU la gran acogedora de europeos entre los siglos XIX y principios del XX, por cuya Isla de Ellis, pasaron más de doce millones de inmigrantes, entre ellos algunos los grandes talentos de la historia más reciente. Hombres y mujeres que construyeron el país que es hoy. Tenía un sentido la velada y este sentido se creció debido a la actualidad. En el mundo de la globalización, en el todos somos migrantes, cómo no recordar a emigrantes que salen y cómo no pararnos a reflexionar sobre los inmigrantes que vienen. Pablo hizo mención a que Asturias y Quirós son tierras de emigrantes y tuvo un cariñoso recuerdo para el último emigrante quirosano, Jorge el taxista, que acaba de irse a Brasil.
El concierto, que deleitó a los presentes durante más de hora y media se dividió en dos partes. En la primera, los músicos interpretaron “American” de Antonin Dvorak y en la segunda, distintas piezas de bandas sonoras como la famosa María de West Side Story, clásicos de la música americana como Over the Rainbow de Harold Arlen y obras de Carlos Gardel y Piazzola, Garner y Duke Ellington, piezas más populares y conocidas que hicieron las delicias del auditorio.
Pero si hubo dos momentos especialmente emotivos fueron, por un lado, escuchar la bellísima y tristísima Schindler’s List por todo lo que significa y recuerda de un genocidio que fue y que en cualquier momento puede volver a ser y por otro, el minuto de silencio que se guardó por las víctimas de Barcelona previamente a la interpretación del Adagio for strings de Samuel Barber y para el que se pidió no aplaudir y que estaba incluido en el programa.
El concierto cuenta con el patrocinio y colaboración del Ayuntamiento de Quirós (para mi el dinero mejor empleado del presupuesto de Cultura, sin duda alguna) y, aunque es gratuito, y en el ánimo de todos está que siga adelante el jueves se estableció la posibilidad de colaborar de forma voluntaria al mismo, en una especie de crowdfunding rural que fue muy bien aceptada por el público. La aportación de Ayuntamiento no cubre los gastos de los músicos que se reúnen para ensayar y preparar el repertorio y se desplazan y alojan en Quiros, no hay que olvidar que todos ellos lo hacen por el vínculo especial que les une a Pablo Rosales, es decir, por amistad, pero la cultura no puede ser "gratis total" porque lo que es gratis a menudo no se valora en su extensión y en su calidad.
Los presentes abandonaron ya de noche el escenario del mismo con el espíritu renovado y, al menos, por unos instantes, en paz y armonía.
Minuto de silencio por las víctimas de Barcelona
Arte Clásico Quartet es el sueño de cuatro jóvenes músicos miembros de la orquesta de RTVE. Debutan en 2009 en el Teatro Monumental de Madrid. Desde ese momento hasta hoy inician una trayectoria profesional recorriendo las salas más importantes de Madrid y del resto del país. Obras como el Cuarteto Americano, el quinteto de Dvorak, las Danzas Rumanas de Bela Bartok o las Vistas al Mar de Eduardo Toldra han despertado el cariño del público y el reconocimiento de este grupo.El repertorio de este grupo abarca desde el período clásico hasta el contemporáneo e incluye obras clásicas junto a jazz, blues, etc. Sus integrantes mantienen viva la ilusión del principio y trabajan por renovarse constantemente.